sábado, junio 17, 2006

El viñedo de Lindhorst

Hoy estuve en un viñedo llamado Lindhorst, en la zona de Paarl, cerca de Cape Town, Sudáfrica. Es un viñedo pequeño, donde todavía pueden darse el lujo de hacer varias partes del proceso en la manera traidicional. En una parte del viñedo hay un restaurante al aire libre, con una vista increíble de las montañas y otros viñedos cercanos.
La gente que nos llevó al viñedo conocía al dueño, lo cual fue una gran ventaja porque recibimos el tour real y no el de turistas; esto significa que entramos a ver las tinas donde primero echan las uvas y las comprimen (sí, dije que hacen varias partes del proceso de la manera traidicional, pero hoy en día, ya nadie le saca el jugo a las uvas pisándolas). También entramos a las barricas, que fue la mejor parte. Al ser un viñedo pequeño, sus barricas están en una bodega que no permite hacer tours del lugar, porque no hay suficiente espacio. Estábamos rodeados de barriles de vino por todos lados, y para ver bien incluso teníamos que subirnos a uno. El dueño nos explicó que algunos barriles los compra en Francia, otros en Bélgica. Creo que vale la pena poner aquí algo de lo que aprendí, pues es bastante interesante. No soy un conocedor de vinos como tal, de los que saben determinar todos los sabores que encuentran en un vino y que sabe las cosechas, etc. Ni siquiera sé (o sabía, de hecho) cómo es todo eso de que tiene aroma afrutado y sabor de cítrico y cosas asi, pero ya entendí bastante con esta visita, principalmente porque el dueño, Mark Lindhorst, es un apasionado del vino y conoce muy bien todo el proceso (este cuate era contador y tenia una empresa de consultoría pero dejó todo eso para comprar un viñedo y hacer su propio vino).

Primero lo que considero obvio para muchos: La diferencia principal entre los distintos barriles para el vino, está en la madera utilizada. Lo que yo no sabía, es que cuando se compra un barril para vino, hay que especificar qué tan tostado se quiere (como si fuera un filete). La madera del interior del barril se flamea más o menos según se solicite (supongo que para soltar más el sabor, así como para disminuir el filtramiento).
Los viñedos más grandes que hacen vino barato, generalmente usan vinos de acero inoxidable, y para el sabor, meten una bolsa de malla con pedazos de madera de roble o alguna otra. Estos barriles eran de madera, y se pueden usar dos o hasta tres veces; para la tercera vez, se debe raspar el interior del barril y volverse a flamear. Esto se puede hacer una sola vez porque se adelgaza la madera y eso no es bueno (la verdad no sé si porque se pueda romper, o simplemente porque se filtra demasiado el vino y se pierde mucho).

Otra cosa muy interesante: el sabor del vino, cuando hablan de afrutado, etc y los aromas y todo eso... resulta que durante la fermentación, van saliendo ciertos sabores y aromas que se quedan en el vino. Una influencia muy importante para los aromas es la madera de la barrica en donde los están añejando, de manera que a veces se puede experimentar añejar el vino parcialmente en barricas de una madera y luego terminar el proceso en una barrica de madera distinta. En cuanto a los sabores, es algo más complejo; surgen por el proceso de fermentación, pero aquí algunos fabricantes pueden influir un poco en esos sabores, con cosas que yo jamás me había imaginado: lo que siembran alrededor del viñedo, afecta el sabor de la uva. La manera en que esto sucede es por el viento; si ponen plantas o árboles de manera que el viento pase primero por ellos y luego por los viñedos, el viento entonces arrastra ciertas partículas que se desprenden de la planta o árbol; desde polen, hasta partes de las hojas, cortezas, etc; por ejemplo el eucalipto se puede usar así, porque esa sustancia que desprende y que puede ser tóxica para otras plantas, la uva la absorbe y eso se queda en el vino (no es tóxico para los humanos, pero sí afecta el sabor del mismo). De esta manera cada productor puede hacer una combinación única de aromas y sabores.

Estando en las barricas, probamos varios vinos distintos, para notar la diferencia entre un mismo vino que está en barriles de diferente madera. Tambien para probar la diferencia entre un año y otro. Y obviamente probar la diferencia entre distintos vinos, pero esto es demasiado obvio y cualquiera lo puede hacer, abriendo dos botellas de vino y probando uno y luego el otro. Lo interesante aquí es que el dueño del viñedo fue quien extrajo el vino de los distintos barriles y nos lo sirvió, dándonos una breve explicación de lo que íbamos a probar. Como estos vinos todavía no se terminan de añejar, su aroma es demasiado débil; lo que aprendí es que en estos casos simplemente hay que poner la mano sobre la copa, para taparla, y agitarla fuerte. Esto libera todo el aroma del vino y hace una gran diferencia. No sé si sea correcto hacer algo así ya con un vino embotellado (ni me interesa mucho saberlo; lo importante es que se puede hacer).

Lindhorst solamente hace vino tinto. Sus dos especialidades son Shiraz (muy común en Sudáfrica) y Cabernet Sauvignon. Sus mejores vinos son uno llamado Statement, que es una mezcla de Shiraz, Cabernet y Merlot (ahora que están tan de moda las mezclas o blends); otro llamado Max's Shiraz, en honor al padre de Mark Lindhorst, el dueño del viñedo; el Shiraz y el Cabernet. El Cabernet es bastante especial en el sentido de que es el único vino que merece almacenarse para tomarlo después (idealmente entre 5 y 10 años). Los demás vinos se pueden tomar de inmediato, o guardarlos hasta por 5 años.

El tour lo tuvimos que cortar pronto porque teníamos que llegar al aeropuerto para regresar a México. Pero aún así, tuvimos tiempo de ver rápidamente la colección privada de vinos de Mark, donde tiene botellas hasta de cinco mil dólares.

Por el momento no creo que se pueda conseguir este vino en México, pero hay distribuidores de Lindhorst en Estados Unidos, principalmente en Houston y New Orleans (sí, sigue ahí, después de Katrina y todo). Es un muy buen vino, el Max's Shiraz es bastante recomendable, y si uno tiene el espacio y la paciencia para guardar un Cabernet por tanto tiempo, creo que al final habrá recompensa.